Me llamo Maite, y entre mis muchas aficiones se encuentra la cocina, viajar y los animales.

En este blog quería compartir con todos los que tengais un ratito para leerme algunas de las recetas de cocina que hago, los sitios que he visitado y algunas otras cositas que me parezcan interesantes.

Tengo que agradecer a muchas personas la ayuda que me han prestado dándome recetas; no quiero nombrar a nadie pues seguramente dejaría fuera a alguien sin querer.

Algunos foros de cocina me ayudaron mucho en mis comienzos, y aunque ahora no participo en ellos sigo dándoles las gracias por los conocimientos que compartieron conmigo, y por las buenas amistades que me han quedado de esa época.

El blog lo inicié ya hace unos años, pero por diversos motivos lo he tenido abandonado bastante tiempo. Ahora tengo ocasión de volver a compartir mis experiencias con vosotros.




martes, 24 de abril de 2007

Postre fresco de fresón

Ingredientes

Medio litro de leche desnatada
Una tarrina de queso de untar light
Un sobre de gelatina neutra
Edulcorante líquido
Fresones: unos 12-15 hermositos

Versión no light: medio litro de nata líquida, una tarrina de queso de untar normal, azúcar al gusto, gelatina neutra y fresones.



Elaboración

Seguir las instrucciones del fabricante de la gelatina, pero en vez de agua utilizar la leche.
Separar una taza de leche y disolver en ella la gelatina. Calentar el resto de la leche en un cazo y llevar a ebullición. Cuando hierva retirar del fuego y añadir poco a poco la taza de leche con la gelatina disuelta. Dejar entibiar.
Mientras triturar los fresones con la batidora junto con el queso y añadir unas gotas de edulcorante líquido.
Cuando ya esté tibia la leche con la gelatina añadir a los fresones y el queso y probar para ver si gusta así de dulce o se desea rectificar el dulzor.
Echar en flaneras o moldes individuales y dejar en la nevera, mínimo, dos horas antes de servir.

martes, 17 de abril de 2007

Santa Marta de Tera (Zamora)

De regreso a casa decidimos hacer una pequeña parada en el camino en Santa Marta de Tera. En este pueblo se encuentra una de las iglesias más antiguas del románico español. Es preciosa, tanto por fuera como por dentro.
En las fotos que os pongo se puede ver parte del edificio; la otra es la portada meridional, en la que las esculturas representan al Apóstol Santiago (a la izquierda) y a San Juan (derecha).



miércoles, 11 de abril de 2007

El Puente de Sanabria

No puedo dejar de citar a El Puente de Sanabria, que es el pueblo donde estaban las cabañas en las que nos alojamos. Es un pueblo tranquilo pero que tiene restaurantes, bares, pastelerías, tiendas..., incluso hay un Eroski donde comprar. El río Tera (que sale del Lago de Sanabria) lo atraviesa y deja unas bonitas imágenes.


De la Laguna de los Peces a la Laguna de las Yeguas
















Los alrededores del Lago de Sanabria

Por la zona se pueden hacer muchas rutas, pero debido a que estuvimos pocos días de vacaciones por desgracia sólo nos dió tiempo a hacer una senda: la ruta que va de la Laguna de los Peces a la Laguna de las Yeguas.
El recorrido empieza en la Laguna de los Peces (es la laguna de la fotografía) hasta donde puede llegarse en coche subiendo desde San Martín de Castañeda.
Desde allí se sube andando a la Laguna de las Yeguas; el trayecto no es largo, aproximadamente una hora y media ida y vuelta. Nosotros tardamos un poco más porque durante el camino nos entretuvimos mucho en sacar fotografías y vídeos del paisaje, que era precioso.

Imágenes del monasterio de San Martín y del museo
















San Martín de Castañeda


Este pueblo recibe el nombre de un monasterio antíquisimo, construido en torno al siglo X. A lo largo de los siglos se le fueron añadiendo nuevas partes, por lo que el monasterio que podemos ver hoy en día es el resultado de diversos estilos arquitectónicos.
Además de la Iglesia propiamente dicha, en sus instalaciones se encuentra el Centro para la Interpretación y Conocimiento del Parque Natural, que es de entrada gratuita. En él puede verse una exposición sobre la fauna, flora y geología de la región, así como diversos útiles tradicionales de los habitantes de la zona y diversas imágenes religiosas.

Fotografías de La Puebla de Sanabria






















Varias imágenes del Lago de Sanabria
















La Puebla de Sanabria


Es imprescindible la visita a este bello pueblo. Se encuentra en una colina coronada por un magnífico castillo edificado en el siglo XV y que fué construido por los Condes de Benavente.
Actualmente es la casa de la cultura y es visitable, la visita cuesta 3 euros.
Otros edificios que destacan en la Puebla de Sanabria son el Ayuntamiento (de la época de los Reyes Católicos) y la Iglesia de Santa María, con una bonita portada románica.
En este pueblo podemos disfrutar, además, de alojamiento, restaurantes, bares, tiendas de recuerdos, pastelerías que ofrecen los dulces típicos de la zona...
A los pies de la colina cruza el río, con lo que las vistas desde el castillo son espectaculares.

El lago de Sanabria





El lago de Sanabria es de origen glaciar, y es el lago glaciar más grande del interior peninsular.
El paisaje es magnífico, los contrastes entre el agua del lago, las montañas, el verde de la hierba en primavera, no hay palabras para describir lo que ven los ojos.
El lago y sus alrededores (se incluyen, además, otras lagunas más pequeñas) constituyen el Parque Natural de El Lago de Sanabria y sus alrededores.
Hay varias playas de arena que en verano se llenan de visitantes que se acercan a tomar el sol o incluso a darse un chapuzón en sus limpias aguas. Hay embarcaciones de recreo, y aunque yo no lo he visto en esa época, imagino que parecerá un mar en pequeño.

martes, 10 de abril de 2007

Viaje por tierras sanabresas











Como en la vida hay muchas cosas bonitas, además de la comida, este apartado lo dedico al viaje que hemos hecho esta Semana Santa, entre el 4 y el 8 de abril.
Empezaremos por el alojamiento, una cabaña rural situada en El Puente de Sanabria. La nuestra era para dos personas; tenía de una cocina americana-cuarto de estar, un dormitorio y un cuarto de baño. La cabaña era pequeña pero con todo lo necesario: la cocina estaba equipada con vitrocerámica de dos fuegos, una pequeña nevera, microondas y menaje. La parte del cuarto de estar incluía dos sillas, una mesa, un pequeño sofá y un televisor pequeñito. El dormitorio tenía la cama de matrimonio y un armario sin puertas, era muy pequeño, por lo que no había hueco ni para mesillas.